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Ortodoncia Basada en Evidencia

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BIOESTÉTICA: HASTA NUNCA AL ÚLTIMO MITO GNATOLÓGICO.

20/03/2018 By Daniel Segovia 1 comentario

Tomado de https://www.bioesthetics.com/history/robert-l-lee

Robert Lee gnatólogo Profesor Asociado de Odontología Restauradora de la Escuela de Odontología de la Universidad de Loma Linda en Loma Linda, California, Estados Unidos definió a la Bioestética como el estudio o la teoría de la belleza de los seres vivos en sus formas y funciones naturales. Publicó en un capítulo de libro el resultado de sus estudios oclusales en sistemas biológicos óptimos. A lo largo de su carrera observó y analizó la fisonomía oclusal no tratada, atraumática y duradera. Aparentemente su muestra fue de sujetos de más de 30 años edad que poseían seis condiciones 1) todos sus dientes en boca, 2) buena función, 3) mínimo trauma en las estructuras periodontales, 4) mínimo trauma de las estructuras articulares de la ATM,  5) con actividad muscular confortable y 6) buena estética. Sorprendentemente estas oclusiones tenían las mismas características en común, fundando lo que llamó el Modelo Ideal Dentognático Humano, que resumió en los Cuatro Principios Bioestéticos, que son:

1) oclusión en relación céntrica AUM (cóndilo mandibular en la porción más anterior, superior y media de la fosa glenoidea, con el disco correctamente interpuesto y los músculos relajados),

2) guía anterior que evite interferencias en todos los movimientos masticatorios (con un overjet incisivo de 2-3mm, overbite incisivo  de 3-5mm, overjet canino 4-6mm y overjet canino 0.3-0.75mm, etc),

3) dientes con morfología sin desgaste de longitud genética y

4) relación esqueletal balanceada de Clase I entre base craneal y mandíbula.

Estas características según su autor promueven una adecuada función destacando 1) optimizar la función, principalmente la masticación con patrones masticatorios verticales evitando sobrecarga y 2) minimizar la parafunción eliminando prematureidades e interferencias evitando sobrecarga (centrado en el antiguo paradigma etiológico oclusal del bruxismo periférico.) Al evitar y/o minimizar la sobrecarga del sistema se reduce el trauma mecánico en sus estructuras lo que previene la disfunción de ATM, el trauma dental (facetas de desgaste, abfracciones, infracciones, cementosis, etc.) y periodontal (trauma periodontal, recesión gingival, calcificaciones, etc) en conjunción con una excelente estética.

Tomado de https://youtu.be/EiJxiTm3pe0

Contrario a la gnatología clásica (mecanicista y antinatural), a la oclusión ortodóncica (morfológica y estática) y a la oclusión atricional (“normal” de muestras de sujetos prehistóricos o de tribus indígenas), en 1990 el Dr. Robert Lee con el Modelo Bioestético le dió a la odontología parámetros biológicos (naturales y duraderos) en cuanto anatomía y función oclusal de muestras poblaciones actuales urbanas, siendo un gran avance en rehabilitación oclusal. El Dr. Ronald H. Roth insatisfecho inicialmente con los resultados oclusales en denticiones naturales de la oclusión ortodóncica y luego gnatológica clásica; aplicó el Modelo Bioestético en ortodoncia con los resultados que todos conocemos. Ya han pasado más de 40 años de todo esto, pese a que la Bioestética aún se promociona como una “filosofía” moderna.

Hasta acá todo suena muy bonito y los que me conocen dirán: al fin Daniel fue “convencido” por la gnatología y/o bioestética y ahora se va a dedicar a “recomendar” articuladores. Esperen un segundo, hay DOS COSAS a tener en cuenta.

PRIMERA CONSIDERACIÓN. LOS MODELOS BIOLÓGICOS IDEALES.

¿Fue Robert Lee el único odontólogo que se percató de todo eso? Claro que no, ¡Existe OTRO (entre otros) estudio similar! Este fue realizado por el Dr. Beniamino Volpato y cols docentes de la Unidad de Prostodoncia del Departamento de Ciencias Orales y Maxilofaciales de la Universidad de Roma La Sapienzia, en Roma, Italia con el objetivo de confirmar los requerimientos estructurales para mantener la integridad dental a edades avanzadas en muestras de poblaciones de sujetos modernos urbanos. Estudiaron 23 sujetos (9 hombres, 14 mujeres) con una media de 79 de años de edad que poseían las siguientes condiciones (criterios de selección/ variables), 1) todos sus dientes en boca, 2) sin movilidad dental 3) buena movilidad mandibular, 3) sin rehabilitaciones protésicas 4) sin síntomas de disfunción articular y 5) con músculos tónicos.

Encontraron ocho características oclusales presentes en toda su muestra 1) ausencia de disfunción labio-lingual, 2) presencia de apiñamiento de incisivos inferiores (>5mm), 3) rotación molar superior, 4) ausencia de Curva de Spee y de Wilson, 5) esquema oclusal con función de grupo (contactos de balance) 6) movimientos masticatorios horizontales, 7) biotipología braquifacial. El resto de las características fue variable, tanto como el desgaste dental (sujetos con y sin desgaste), la relación molar (clase I, II y III), recesión e inflamación gingival (presencia y ausencia), sujetos con overjet y overbite normal, aumentado, disminuido, simetría de línea media coincidente o no y con presencia o ausencia de malposición dental. Se puede descargar desde aquí. Según los autores de la investigación estas características sugieren la variación normal de la oclusión y la adaptación del sistema masticatorio en el tiempo; en vez de ser un modelo ideal rehabilitador.

El estudio de Volpato define claramente los criterios de selección, características a evaluar y su medición (según criterios establecidos) en los materiales y métodos del estudio en su publicación siguiendo el método científico en una revista médica. El modelo de Lee presenta sus resultados de modo relatado en un capítulo de libro de texto y no detalla claramente su metodología; aparentemente fue un diseño híbrido retrospectivo y experiencia personal, según lo que puede inferirse de los resultados y de publicaciones relacionadas, pero sin tener una gran certidumbre al respecto. Presumo que tal vez haya que tomar un curso pago para conocer estos asuntos; este misterio y sectarismo es algo típico en las “Filosofías de Expertos”. El estudio de Volpato se puede descargar gratis haciendo click desde aquí. 

COMO DATO A TOMAR EN CUENTA las oclusiones longevas con buena función de muestras de poblaciones modernas urbanas, pueden existir piezas dentales sin desgaste con guía anterior y/o piezas dentales con desgaste y función de grupo. Esto no es nuevo para los que somos entusiastas de las evidencias, y se refleja en los resultados de Revisiones Sistemáticas sobre esquemas oclusales que se pueden descargar gratis haciendo click desde aquí. 

Ahora bien estos modelos biológicos son muy bonitos, pero son promedios de muestras seleccionadas con buena armonía esqueletal, buen desarrollo óseo y función óptima (y estética), resultado de una construcción teórica de “ideal”. ¿Son los sujetos que tratamos en ortodoncia/ortopedia/cirugía? ¿O tratamos sujetos con desbalance esqueletal, mal desarrollo óseo de arcadas y disfunciones (función adaptada) labio linguales y musculo articulares? A ver, si todo esto anduviera bien la posibilidad de maloclusión sería mínima, ¿o no? Esta es la frustración que vive la especialidad ortodóncica, querer aplicar los promedios ideales de sujetos seleccionados armónicos en los que no lo son de un modo dogmático estandarizado. Si no hojeen los libros de Richard McLaughlin o las distintas publicaciones de Lawrence Andrews, ¿cuánta malformación-desbalance craneafacial y “disfunción” poseen las Clases III esqueletales que nos muestran resueltas sólo con ortodoncia? Debemos tener en cuenta que, si bien los objetivos ortodóncicos son compatibles con los modelos biológicos ideales, algunos casos pueden responder mejor apartándose del ideal. Es lo mismo que hace la rehabilitación oral, es una FALACIA que solo la ortodoncia “compensa”, sino revisen cualquier libro de rehabilitación protésica sobre todo lo que ha escrito el mismísimo Robert Lee. Se sugiere que el lector recuerde los famosos conceptos de oclusión ideal, normal, fisiológica, patológica y terapéutica; discusión netamente académica, es decir poco útil para los odontólogos de consultorio que tenemos la necesidad de actuar en pacientes reales, aunque esto no es una justificación de vale todo.

SEGUNDA CONSIDERACIÓN. EL CRITERIO DE NORMAL-SANO.

Existe un modelo clásico de normalidad y salud, con aquello que es más frecuente en la población como normal-sano y un modelo moderno de normalidad, según la decisión médica de actuar teniendo en cuenta tres criterios que son signos y síntomas asociados a patologías, características que en un futuro desarrollarán patología y posibilidad terapéutica. Cada uno de estos criterios tiene ventajas y desventajas, pueden ser contradictorios entre sí y poseen diferentes tipos de “evidencia” respaldatoria. Cuando hablamos de salud se debería citar el criterio utilizado y su evidencia.

Ahora bien, ¿qué enfermedades supuestamente son las que evitamos con una oclusión biológica ideal? La Odontología Bioestética afirma que mediante rehabilitación oclusal puede prevenir o tratar de modo temprano la disfunción de ATM (las otras ventajas tienen un tratamiento similar y por razones de espacio sólo tomaré esta). Esto es muy importante ya que las enfermedades no siempre dan signos y síntomas en sus inicios y pude haber características en el sujeto que lo predispongan a enfermar en el futuro. Esperar a que un sujeto enferme tiene consecuencias desastrosas. Las características que predisponen a patología en el futuro se llaman factores de riesgo. Todos estamos expuestos a riesgos, por lo que desde este punto de vista todos seríamos considerados anormales-enfermos, lo que es absolutamente irreal. Por ende es importante definir primero si ese riesgo existe y segundo si es grande, entre otras cosas, para tomar medidas terapéuticas al respecto, de lo contrario estaríamos haciendo sobretratamientos con gastos y efectos secundarios innecesarios. Ese riesgo se determina con evidencia epidemiológica de riesgo y no con “evidencia” fisiopatológica, reportes de casos u opiniones. Como DESVENTAJA los factores de riesgo se determinan cumpliendo con criterios científicos epidemiológicos establecidos, que son en parte subjetivos, cosa que ha sido muy criticada. Los profesionales clínicos suelen criticar su naturaleza estadística, observación altamente aislada ya que hay varios criterios para considerar un factor de riesgo y no solo su magnitud. Opiniones muy aventuradas sugieren que estos criterios esconden intereses económicos oscuros ya que su aplicación aislada y estricta complica que una característica sea considerada factor de riesgo de una enfermedad. Los criterios para evaluar un riesgo deberían interpretarse más que nada como una guía, sobre todo teniendo en cuenta que con frecuencia es imposible llevar adelante estudios ideales al respecto. De cualquier modo si estemos o no de acuerdo con los factores de riesgo, en la actualidad se toman políticas de intervención (tratamientos) sobre los mismos.

En esta web Mario Valdez escribió una nota que despertó mucha polémica, sobre si la maloclusión es un factor de riesgo de disfunción de ATM a descargar gratis haciendo click desde aquí.

Los datos sugieren que la oclusión no es un factor de riesgo principal, aunque esto no significa que la influencia de la maloclusión en la disfunción de ATM sea cero como ha llevado a pensar a muchos entusiastas de las evidencias o como señalan los gnatólogos. Lo que estos datos sugieren, a mi parecer, es que hay muchos factores a tener en cuenta (de ahí que es una patología multifactorial) y que la maloclusión posee un rol secundario, contrario al pensamiento clásico que cualquier variación de una “oclusión ideal” era “causa principal” de disfunción de ATM una vez quebrada la capacidad adaptativa. La maloclusión a la que se hace referencia es inestabilidad ortopédica significativa asociada a cambios propioceptivos agudos y sobrecarga y el rol secundario es que se desarrollaría en sujetos susceptibles con otros factores de riesgo. Actualmente se sospecha que estas características oclusales son una consecuencia de la disfunción de ATM o parte del desbalance craneofacial. ¿Cómo diablos sería esto? Por ejemplo en un sujeto dólicofacial hiperlaxo con desplazamiento discal anterior con reducción detectamos un contacto prematuro. Razonando de modo mecanicista clásico, pensamos que este contacto produjo la distracción condilar por el efecto de fulcrum dental y la distracción condilar distiende ligamentos y descomprime el espacio articular, lo que en conjunto provoca el desplazamiento discal. Y es muy probable que sea al revés, en un razonamiento biológico multifactorial, la hiperlaxitud y morfología articular de un dólicofacial producen el desplazamiento discal y como consecuencia se provoca un contacto prematuro. Otras opiniones sugieren que las prematureidaes son parte de las características del desbalance craneofacial de un dólicofacial, junto con su crecimiento rotacional posterior, la baja potencia muscular, la tendencia a funciones de tejidos blandos alteradas, la hiperlaxitud, etc.

Finalmente dentro del modelo moderno de normal-salud, existe el criterio de tratamiento eficaz, criterio que pocos conocen y es determinante en las discusiones actuales. Este tiene en cuenta que se debe aplicar un tratamiento o medida preventiva cuando las ventajas de aplicarlos superen a las desventajas de aplicarlo o a no aplicarlo (relacionado con la historia natural de la enfermedad y daños). Este criterio se evalúa principalmente con evidencia clínica externa de eficacia terapéutica, lo que comúnmente se entiende como EVIDENCIA. Este criterio posee la principal desventaja de que puede justificar tanto sobre-tratamientos (asunto que favorece a los clínicos que tratamos enfermedades como medio de vida) ya que cualquier condición es susceptible a ser tratada de alguna forma y de múltiples formas; como ningún o mínimo tratamiento (asunto que favorece a los administradores de salud recortadores de fondos) ya que la eficacia depende de la comparación realizada y los objetivos considerados. Este es el criterio es el que aparentemente complica la situación actual en disfunción de ATM, cuyo mal uso ha permitido un “vale todo”.

¿Y esto que tiene que ver? Independientemente de que “pensemos” que la oclusión predispone o no a disfunción de ATM, el tratamiento de rutina en sujetos sintomáticos es prácticamente el mismo: planos oclusales. Esta supuesta paradoja sobre la efectividad de las terapias APARENTEMENTE orientadas oclusalmente ha inducido a muchos gnatólogos a desprestigiar a las evidencias, con la maliciosa frase “los que dicen que la oclusión no se relaciona con la ATM utilizan planos oclusales para tratar disfunción de ATM”, que por supuesto no contempla el panorama completo, ya sea por ignorancia, conveniencia u otras causas (a mi modo de ver es un manotazo de ahogado). Esta paradoja también ha llevado a descartar los planos oclusales y toda la gnatología por muchos entusiastas de las evidencias, por similares razones, “¿para qué voy a usar un plano oclusal si la oclusión no tiene nada que ver con la disfunción de ATM?” Una reciente Revisión Sistemática con meta-análisis del 2017 demuestra que los planos oclusales son efectivos como parte del tratamiento de rutina sintomático y conservador (en conjunción con otras medidas complementarias) de disfunciones de ATM (intracapsulares y musculares principalmente). Se puede descargar desde gratis haciendo click desde aquí.  Se debe recordar que es un tratamiento sintomático-paliativo (y NO etiológico causal-oclusal) bien tolerado por el sujeto, de bajo costo (en comparación con la kinesiología, cirugía, rehabilitación oral, sicoterapia, etc.) y de pocos efectos secundarios (en comparación con la farmacología, cirugías, rehabilitación oral, etc.). Es APARENTEMENTE orientado oclusalmente ya que si recordamos su mecanismo de acción (y aquí vamos a “evidencia” fisiopatológica que es muy útil en contexto) posee principalmente un efecto neuromuscular de relajación (principalmente por aumento de la dimensión vertical) que genera normalización metabólica, analgesia y disminución de la carga (además de la regresión a la media, historia natural de la enfermedad y efecto placebo); junto con la estabilización ortopédica. Existen otros tratamientos con similares efectos fisiológicos y eficacia clínica, cuya selección depende del diagnóstico (que debe tener en cuenta las características y valores socioculturales del sujeto). ¿O no es acaso similar a lo que hace la terapia física (masajes, láser, calor, TENS, “acupuntura”, etc.), farmacológica (analgésicos, antinflamatorios, relajantes musculares, antidepresivos, hipnóticos, etc.), sicoterpaia, auto-tratamiento, etc.?

Comprendiendo este último criterio de salud-normalidad todas las discusiones, idas y venidas sobre este tema se esclarecen. A menos que 1) seamos ortodoncistas a sueldo o fanáticos por compañías de brackets y articuladores o 2) seamos adoradores del nuevo Dios los “Abstract” de evidencia epidemiológica aislada pero de alta jerarquía; y de las DOS (1 y 2) maneras neguemos la realidad biológica.

CONCLUSIÓN.

La controversia entre los ortodoncistas entusiastas de las evidencias y los rehabilitadores gnatológicos/bioestéticos depende de los modelos ideales y/o criterio de normal-salud utilizados y las pruebas científicas que soportan cada uno. Teniendo en cuenta además sus ventajas, desventajas, contradicciones y que más que nada son aproximaciones complementarias. Cada clínico debe evaluar críticamente la información para elegir con conocimiento, el modelo y/o criterio a utilizar, guiados por los objetivos en la atención de un paciente buscando su mayor beneficio.

Lo que no es adecuado en una ciencia de salud, es que los clínicos sigan a carismáticos líderes (ya sean gnatólogos o evidenciólogos) y se sientan parte de un “selecto grupo” dogmático (ya sea gnatológico/bioestético o basado-en-evidencia). Este comportamiento es adecuado en un religioso o en un hincha de fútbol, pero no en un profesional de la salud de una ciencia biológica.

Tal vez muchos se sorprendan que digamos esto sobre las evidencias, pero hace mucho tiempo el Dr. Mario Valdez nos alertó sobre el riesgo de transformar en un dogma a las evidencias, pueden leerlo haciendo click aquí. 

PD: Aquel que leyó el artículo completo, se dará cuenta que el título de la nota sólo tiene fines publicitarios para captar la atención del posible público lector. La Bioestética es un modelo oclusal adecuado en la profesión.

Archivado bajo: Editorial Etiquetado con: bioestética, bioesthetics, FACE, gnatología, gnatology, occlusion, oclusión, Roth

Desordenes temporomandibulares y oclusión… su relación sigue sin evidencia.

07/12/2017 By Mario 2 comentarios

Probablemente una de las discusiones mas longevas y llenas de pseudociencia en ortodoncia y odontología sea la relación causa-efecto de los desordenes tempormandibulares y oclusión. Esta relación siempre aderezada de la opinión dogmática de gurús,  y generaciones completas de ortodoncistas que no pueden diferenciar entre casual y causal. Hoy en Ortodoncia Basada en Evidencia analizamos una nueva revisión sistemática llamada Temporomandibular disorders and dental occlusion. A systematic review of association studies: end of an era? publicada por el Journal of Oral Rehabilitation (julio 2017). Aquí lo pueden checar es de paga.

¿Cuál fue el objetivo del estudio?

Responder a una pregunta de investigación clínica: “¿existe alguna asociación entre las características de la oclusión dental y los trastornos temporomandibulares (TTM)?”

¿Qué hicieron?

Hicieron una revisión sistemática de literatura sobre el tema

¿Cuáles fueron sus criterios de selección?

La inclusión se basó en: el tipo de estudio, es decir, estudios clínicos en adultos que evalúan la asociación entre trastorno temporo-mandibular (por ejemplo, signos, síntomas, diagnósticos específicos) y características de la oclusión dental mediante análisis de variables únicas o múltiples, y su validez interna, es decir, el uso de enfoques de evaluación clínica para el diagnóstico de TTM

¿Cuáles fueron los resultados?

La búsqueda representó 25 artículos incluidos en la revisión, 10 de los cuales con análisis de variables múltiples. La evaluación de calidad mostró algunas deficiencias posibles, relacionadas principalmente con la representatividad no especificada de las poblaciones de estudio. Diecisiete (N = 17) artículos compararon pacientes con TTM con individuos que no eran de TTM, mientras que 8 documentos compararon las características de la oclusión dental en individuos con signos / síntomas de TTM y sujetos sanos en poblaciones. Los hallazgos son bastante consistentes con respecto a la falta de asociación clínicamente relevante entre TTM y oclusión dental.

¿Cuáles son las conclusiones de los autores?

Este manuscrito revisó la literatura sobre la asociación entre las características de la oclusión dental y los trastornos temporomandibulares. Con base en los hallazgos, que respaldan la ausencia de una asociación específica de la enfermedad, no hay motivos para plantear la hipótesis de un papel importante para la oclusión dental en la fisiopatología de los TTM. Por lo tanto, se alienta a los odontólogos a seguir adelante y abandonar el antiguo paradigma gnatológico.

¿Qué me deja esta evidencia para mi práctica privada?

Tener la mente abierta no es solo acerca de aceptar nueva información, sino también es acerca de dejar ir información obsoleta. “Alentar al odontólogo a seguir adelante y abandonar el antiguo paradigna gnatológico” probablemente esa frase sea un insulto para muchos, lamentablemente es la información que actualmente tenemos, y seguiremos esperando nuevos resultados de nuevas investigaciones. Por el momento la ausencia de asociación específica es el veredicto.

Bibliografía:

Manfredini, D., Lombardo, L. and Siciliani, G. (2017), Temporomandibular disorders and dental occlusion. A systematic review of association studies: end of an era?. Journal of Oral Rehabilitation, 44: 908–923. doi: 10.1111/joor.12531

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Evidencias sobre la discrepancia de la relación céntrica-posición intercuspal y su relación con los trastornos temporomandibulares

28/06/2017 By Mario 8 comentarios

Tenemos que sentirnos realmente afortunados, con forme pasan los años, poco a poco tenemos más y más información alejada de las conjeturas y conceptos. Información que si bien no favorece años y años de “sentido común + tradiciones + conjeturas + cultos” al menos nos ubica más en la realidad sobre lo que tenemos.  No podemos tapar el sol con un dedo, ha existido una eterna discusión sobre la relación entre oclusión, posición condilar y desordenes temporomandibulares. Hoy compartimos con uds un resumen de investigación llamada Centric relation–intercuspal position discrepancy and its relationship with temporomandibular disorders. A systematic review, recién salida del horno (junio 22, 2017) del Acta Odontologica Scandinavica

¿Cuál fue el objetivo del estudio?

El objetivo de este estudio es evaluar la relación entre la relación céntrica-discrepancia de posición intercuspal (discrepancia CR-ICP) y trastornos temporomandibulares, revisando sistemáticamente la literatura.

¿Qué hicieron?

Se realizó una revisión sistemática entre 1960 y 2016 basada en bases de datos electrónicas: PubMed, Cochrane Library, Medline, Embase, Scopus, EBSCOhost, BIREME, Lilacs y Scielo, incluyendo todos los idiomas. Se identificaron estudios clínicos observacionales analíticos. Dos autores independientes seleccionaron los artículos. Se utilizó el formato PICO para analizar los estudios. Se utilizó la Escala Newcastle-Ottawa (NOS) para verificar la calidad de la evidencia.

¿Cuáles fueron sus criterios de selección?

Estudios observacionales, analíticos de casos o de cohorte. La búsqueda se realizó sin limitación de lenguaje. Los estudios seleccionados para esta revisión sistemática incluyeron sujetos mayores de 11 años de ambos sexos.

¿Cuáles fueron los resultados?

Se identificaron cuatrocientos sesenta y siete artículos potencialmente elegibles. Se analizaron 20 estudios, agrupados de acuerdo a la intervención en estudios en pacientes ortodóncicos y estudios en sujetos sin intervención. La calidad de la evidencia fue baja, con un puntaje promedio de 3,36 según la Escala Newcastle-Ottawa. En la mayoría de los estudios, la presencia de discrepancia de CR-ICP está asociada con la presencia de trastornos musculares (dolor) y articulares (ruido, desplazamiento de disco, dolor, crepitación, osteoartritis y osteoartrosis). Sin embargo, la falta de consistencia de los resultados reportados reduce la validez de los estudios que hacen imposible sacar conclusiones definitivas.

Limitantes

Aunque la búsqueda de los artículos se realizó en nueve bases de datos electrónicas sin limitación de idioma y año de publicación, la cantidad de evidencia disponible es limitada y contradictoria. Además, la mayoría de los estudios sólo consideraron un factor de riesgo para la presencia de DTM (disfunción de CR-ICP y DTM) y no evaluaron otros factores involucrados, como el bruxismo, la morfología facial y la mordida cruzada posterior. Otra limitación de los artículos analizados en esta revisión sistemática fue la heterogeneidad de la evidencia en relación con los métodos de diseño y diagnóstico de la DTM y para determinar la discrepancia de la CR-ICP y su magnitud.
En cuanto a los estudios en sujetos con tratamiento ortodóncico, hubo una gran variabilidad tanto en las modalidades de tratamiento como en la determinación de la discrepancia de la CR-ICP y el diagnóstico de la DTM. Un estudio no informó los detalles del tratamiento ortodóncico, otro evaluó la relación entre la discrepancia entre el CR-ICP y la DTM en grupos con y sin extracciones, y el último estudio incluyó sujetos con y sin tratamiento ortodóncico .

¿Cuáles son las conclusiones de los autores?

Para los autores de esta investigación:

  • La evidencia disponible no apoya una relación entre la discrepancia de CR-ICP y las DTM.
  • La cantidad de pruebas es limitada y la calidad es baja, por lo que no es posible establecer conclusiones consistentes sobre este tema.
  • Debido a la heterogeneidad de los diseños y metodologías de los estudios analizados, no es posible afirmar que la presencia de discrepancia de CR-ICP y su magnitud está relacionada con la presencia de TMD.
  • Se requieren estudios de cohortes, con mayores niveles de evidencia para determinar una posible relación causal entre la discrepancia de CR-ICP y DTM.

¿Qué me deja esta evidencia para mi práctica privada?

Este tema seguira dando mucho material, por varios años más. Tomarlo de manera tranquila y pausada, nos conviene. Debemos alejar nuestro juicio de conceptos los cuales nunca han sido demostrados y han estado aderezados de pseudo ciencia y charlatanería, por más que “dejen satisfecha” a nuestra “escuela de pensamiento”. Los mismo autores lo mencionan, tenemos investigaciones de bajo nivel. Espero que un futuro al actualizarse revisiones sistemáticas como esta, podamos contar con evidencias de mayor peso.  Lo que más me sorprende es que aún así, gran cantidad de ortodoncistas son dogmatizados de que dicha relación es “cierta”. Nuestros programas de estudio deberían de estar más basados en evidencias y menos en dogmas.

Bibliografía:

Centric relation–intercuspal position discrepancy and its relationship with temporomandibular disorders. A systematic review. Antonio Jiménez-Silva, Julio Tobar-Reyes, Sheilah Vivanco-Coke, Eduardo Pastén-Castro, and Hernán Palomino-Montenegro. Acta Odontologica Scandinavica. DOI:10.1080/00016357.2017.1340667.
Haz click aquí para ir a la investigación original, es de paga.

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¿Inducir a Relación Céntrica es útil para el diagnóstico?

31/05/2016 By Daniel Segovia 6 comentarios

c 2

La gnatología promueve que parte del diagnóstico ortodóncico sea inducir a Relación Céntrica (RC) para evaluar discrepancias con oclusión habitual (OH). Una discrepancia postural mandibular entre RC y OH podría alterar el diagnóstico y predispondría a disfunción del sistema.

Las evidencias deben guiar nuestra práctica clínica. Las maniobras que realizamos en el diagnóstico también deben ser avaladas por pruebas científicas. Si un test diagnóstico (TD) no mide lo que debe medir estamos obteniendo información equivocada que nos lleva a un diagnóstico incorrecto. Sobre éste planificamos y ejecutamos el tratamiento que si es erróneo se puede dañar al paciente o no hacerle todo el bien que podríamos.

Kandsamy y cols de la Universidad de Western Australia realizaron un estudio de precisión de pruebas diagnósticas sobre las maniobras inductivas a RC. Se puede descargar un resumen desde aquí.  Recomiendo enfáticamente leer el full text de este trabajo, es único en su especie.

¿Qué realizaron y encontraron?

Es sumamente emocionante poder analizar un estudio diagnóstico ya que hay muy pocos en la especialidad. Este estudio es una versión moderna del realizado por Steven Alexander en 1993 (también recomiendo su lectura). El diseño del estudio es cross-sectional adecuado para evaluar este tipo de preguntas. Tomaron una muestra de 19 pacientes sanos (determinado por análisis de poder) a los cuales le realizaron inducción a RC retrusiva, Power Centric de Roth (PCR) y OH. Tomaron una imagen de resonancia nuclear magnética (RNM) de cada posición y las compararon entre ellas.

Los resultados fueron que las posiciones condilares variaban ampliamente con los registros inductivos y no posicionaban los cóndilos en una posición específica. Los resultados de las diferencias posicionales no fueron estadísticamente significativos.

¿Cuál es el análisis metodológico?

El estudio posee una serie de limitaciones. Realizan un cálculo de poder para detectar diferencias de 1mm. y la diferencia medias son menores a ese valor. Es conocido además que las diferencias entre posiciones suelen ser pequeñas. Por ende la muestra es baja para ser lo suficientemente certera. Los autores asumen que diferencias menores a 1mm. no son clínicamente relevantes por lo cual la precisión es adecuada. La gnatología se jacta de la precisión de sus métodos por lo cual hubiera sido más adecuado muestras mayores, sólo para resolver esta incertidumbre diagnóstica característica de la ortodoncia. Otro aspecto a considerar es que los gnatólogos sugieren que en el plano transversal discrepancias de 0.5mm serían factores de riesgo de disfunción, por lo que sería más útil una muestra para detectar cambios de al menos 0.25mm. El modo en que reclutan a la muestra no está especificado.

En los métodos es que no explican el error geométrico del estándar de referencia RNM 1.5T, por lo que debemos hacer una serie de suposiciones. En otros estudios se dice que el tamaño del vóxel de estos equipos es varía entre 0.29mm y 0.51mm y la calibración (“seteo”) del equipo puede aumentar o reducir la precisión geométrica 2D. Posiblemente un equipo de 3T brinde una mejor resolución espacial con menor tamaño de vóxel. El conebeam (CBCT) de alta resolución es un estudio más adecuado para determinar posición y cambios óseos según expertos, con un vóxel de 0.1mm y una calibración adecuada. De cualquier modo, como se mencionó previamente, diferencias pequeñas menores a 1mm. posiblemente no sean clínicamente relevantes. Esto le quita aplicabilidad a los resultados, aunque de cualquier modo no están evaluando precisión diagnóstica de RNM que es tomado como el estándard, sino de los registros inductivos.

Solamente evalúan la reproductibilidad intraobservador para dos casos, siendo además un experto en imágenes. Para ello sólo realizaron reproductibilidad y variabilidad de los tres métodos tres veces en dos sujetos, no existiendo diferencias significativas, por ende la técnica de cada registro era reproducible. Tal vez hubiera sido mejor realizarlo en todos los sujetos y, además, interobsevador.

Las limitaciones del estudio no son discutidas completamente por los autores, se manifiestan en parte en cartas al editor posteriores. Las mismas hacen que la confiabilidad en los resultados sea escasa, principalmente aquellos en el plano transversal. Este estudio debe ser evaluado con gran escepticismo. Se debería repetir este estudio mejorando las falencias de diseño sobre todo de tamaño de muestra y comparando el registro de RC post-desprogramación con RNM.

¿Cómo puedo aplicar esta evidencia (prueba científica) en mi consultorio?

Lamentablemente debido a limitaciones en el diseño del estudio no se pueden obtener conclusiones definitivas basadas en evidencia confiables que influyan en la estrategia de la práctica clínica.

Es conocido que las maniobras inductivas no son pruebas diagnósticas de certeza. Este estudio intenta cuantificar esa imprecisión. El estudio sugiere que los sujetos sanos poseen sus cóndilos concéntricos en OH en una RNM y los registros inductivos posicionan variablemente a los cóndilos fuera de esa posición en los tres planos del espacio de modo no significativo. Posiblemente esto signifique que los registros inductivos en sujetos sanos son más imprecisos de lo tradicionalmente considerado y tal vez no brinden información diagnóstica útil. Esto sería un incentivo para todos aquellos clínicos que no diagnostican en RC y un llamado de atención a los gnatólogos.

Antes que algún lector simpatizante de Roth critique este trabajo, me amenace de muerte o hackee la página; es de recordar que hasta la fecha no existen, o al menos el autor desconoce, estudios de precisión diagnóstica sobre la RC en ortodoncia. Los estudios de Roth, Crawford, Wood y Utt no son de precisión diagnóstica. La utilización de RC en la rutina diagnóstica se basa en la tradición médica y experiencia clínica. Es decir que aquellos que proponen el uso diagnóstico de la RC en ortodoncia aún no han demostrado mediante estudios científicos clínicos de precisión diagnóstica la ventaja de la inducción y desprogramación a RC en ortodoncia.

Archivado bajo: Estudio de precisión diagnóstica Etiquetado con: centric relation, occlusion, oclusión, relación céntrica

¿Causa la maloclusión disfunción de ATM?

21/04/2016 By Daniel Segovia 2 comentarios

ATM

Una de los mayores controversias en ortodoncia es si la maloclusión causa disfunción de articulación témporomandibular (ATM). Se han emitido todo tipo de opiniones y datos al respecto y el dilema continúa. La epidemiología tiene como objetivo el estudio de las enfermedades por lo que debemos ahondar en la misma para buscar datos de calidad al respecto.

Si bien en OBE el Dr. Mario Valdez ya ha tratado Revisiones Sistemáticas al respecto, en este momento reseñaremos un artículo individual. Los trabajos de epidemiología son muy diferentes a los de terapia a los que estamos acostumbrados por lo que es útil tomar uno y evaluar su diseño y resultados como un ejercicio de reconocimiento del método epidemiológico. Pullinger y cols. llevaron a cabo un estudio epidemiológico al respecto, se puede descargar el resumen desde aquí.

¿Cuál es el objetivo?

El propósito del estudio fue evaluar si alguna de las 11 características oclusales más comunes predice grupos de diagnóstico de disfunción de ATM.

¿Qué hicieron y encontraron?

Tomaron una muestra de pacientes consecutivos de 413 sujetos que concurren al Centro de Dolor Orofacial de la UCLA. Los casos fueron divididos en 5 categorías diagnósticas. Los controles son 147 sujetos tomados de estudiantes de odontología e higienista y pacientes consecutivos de una clínica dental. Se tomaron modelos y analizaron 8 características oclusales. Clínicamente se evalúo el contacto prematuro, la discrepancia entre relación céntrica y oclusión habitual y la mordida abierta. Realizaron un modelo de análisis de regresión logística fue utilizado para estimar el grado de influencia de cada factor cuando se controlaban los otros 10 factores. Utilizan odds ratio para describir los riesgos proporcionales de que un individuo con un determinada característica oclusal pertenecerá a un grupo de pacientes en particular. La relación mayor de 2:1 se consideró clínicamente relevante (fortaleza de la asociación).

De los 11 factores 5 se asociaron positivamente de modo fuerte con distintas patologías de ATM. La mordida abierta anterior con osteoartrosis, en donde sería más consecuencia que factor de riesgo debido a la pérdida ósea condilar se va abriendo la mordida. La mordida cruzada unilateral con desplazamiento discal, esto también pude ser más consecuencia ya que al desplazarse el disco de un lado la mandíbula se acomoda. Overjet de 7mm o más. Falta de 5 o más piezas dentales posteriores. Discrepancias entre relación céntrica y posición de máxima intercuspidación de más de 5mm, esto también puede ser más una consecuencia debido a que la pérdida ósea articular provoca cambios oclusales e inestabilidad ya que no hay una posición adecuada para intercuspidar.

¿Cuál es el análisis metodológico?

A nivel metodológico el trabajo está muy bien realizado. Tal vez la muestra del grupo control sea baja y no sea del todo representativo de la comunidad debido al componente de estudiantes de odontología. Estos pueden preocuparse más por su salud dental que la población general. Al igual, aunque en menor medida, que la muestra de la clínica dental.

Un dato a tener en cuenta que es aclarado en la discusión es que el estudio detecta ASOCIACIONES, es decir dos características que se presentan juntas. Lo que el estudio no nos dice es cuál fue primero, si son “causas” (factores de riesgo) o consecuencias.

¿Cómo puedo aplicar esta evidencia (prueba científica) en mi consultorio?

Cuando oigo decir “la maloclusión CAUSA disfunción de ATM”, lo único que me indica es el desconocimiento absoluto de la epidemiología de aquel que la dijo. A nivel general y simplificando, el objeto epidemiológico pude ser causal o de riesgo. El objeto causal propone que un agente CAUSA una enfermedad. Esto funcionó antiguamente cuando se empezaron a estudiar las enfermedades infecciosas, en donde por ejemplo el bacilo de Koch CAUSABA tuberculosis. Luego la humanidad avanzó y controló las enfermedades infecciosas y comenzaron a aparecer las enfermedades crónicas, como las cardiovasculares, las degenerativas articulares, EPOC, etc. Estas enfermedades NO son causadas por un solo agente, ¿o acaso podemos decir que el sedentarismo causa problemas cardíacos? Muchas personas son sedentarias y no desarrollan problemas cardíacos; por ende el sedentarismo es un factor de riesgo. Tampoco podemos decir que sufrimos el mismo riesgo cardíaco fumando 50 cigarrillos al día que no haciendo ejercicio aeróbico regularmente, por ende estos factores poseen diferente magnitud en la génesis de la enfermedad. Apareció el concepto de “enfermedades crónicas no transmisibles” (ETC). En donde surgen los FACTORES DE RIESGO que son agentes que por sí solo no causan la enfermedad, pero colaboran en mayor o menor medida en que aparezca la enfermedad. Más allá de la discusión epistemológica, hoy en día el objeto predominante es el de riesgo. Incluso el causal ya no se aplica para gran parte de las enfermedades infecciosas, ya que podemos portar el Bacilo de Koch, pero no desarrollar tuberculosis, ya que influye el huésped y ambiente. Siendo la disfunción de ATM una enfermedad multifactorial decir que un determinado factor CAUSA disfunción es inadecuado desde el punto de vista científico epidemiológico. Existen factores de riesgo que influyen en mayor o menor medida en su génesis. La influencia de algunas características oclusales por supuesto que no es cero, poseen un grado de influencia pequeño en magnitud y que no es consistente a través de los estudios, por lo cual no se puede considerar verdadero riesgo. Una afirmación más cercana a la realidad y en concordancia con la evidencia podría ser: “Algunas características oclusales se  asocian positivamente en pequeña magnitud de modo no consistente con disfunción de ATM.”

Este trabajo es una lección de incumbencia profesional. La epidemiología es la especialidad médica que estudia la distribución y determinantes de enfermedades en poblaciones humanas. Es decir que determinar si la oclusión es factor de riesgo de disfunción de ATM es trabajo de los epidemiólogos. Los hallazgos epidemiológicos no deben estudiarse aisladamente, sino que deben considerarse como una contribución a un cuerpo de la literatura. Para que una asociación positiva sea considerada factor de riesgo debe seguir una serie de características, siendo una importante que sea repetible en diferentes estudios y poblaciones. He aquí en donde las Revisiones Sistemáticas cobran importancia. Las mismas concluyen que existen estudios en donde la maloclusión se asocia con disfunción de ATM y otros en los que no. Por ende no hay consistencia en la asociación y no podría ser considerado factor de riesgo. Los ortodoncistas debemos aceptar estas conclusiones epidemiológicas aunque no nos gusten y no creer que estamos por encima de los epidemiólogos en cuanto a conocimiento sobre la génesis de las enfermedades. Creemos más en una opinión de un ortodoncista experto en una técnica de ortodoncia, que en todos los resultados a lo largo de los años de investigaciones de calidad desarrolladas por la especialidad que se dedica a estudiar las causas de las enfermedades. Ab-sur-do…

Archivado bajo: Editorial, estudio epidemiológico Etiquetado con: ATM, epidemiología, occlusion, oclusión, TMJ

¿Son útiles los estudios por imágenes RNM y CBCT en pacientes con disfunción de ATM?

28/08/2015 By Daniel Segovia 2 comentarios

TMJ

 

Normalmente pensamos que las evidencias se aplican sobre la efectividad de alguna terapia. Las evidencia incluyen más que la terapia: el diagnóstico, pronóstico y costos.

Para sujetos con disfunción de articulación témporo mandibular (ATM) en el diagnóstico se incluye resonancia nuclear magnética (RNM)  y la tomografía de haz de rayos cónicos, más conocidas por su acrónimo anglosajón CBCT que significa cone beam counter tomography.  ¿Alguna vez nos hemos puesto a pensar si estas márgenes aportan alguna ventaja al diagnóstico y tratamiento de disfunciones de ATM? Si bien por lo general el ortodoncista no trata patologías de ATM debe poder detectarlas. Muchos ortodoncistas solicitan imágenes de ATM “por las dudas”, como respaldo ante eventuales problemas durante y posterior al tratamiento. Esto no es beneficioso para el paciente. La sobre indicación de imágenes no es un cuidado adecuado del paciente desde el punto de vista del costo-beneficio. Es importante conocer la efectividad de las imágenes en el diagnóstico y tratamiento.

¿Qué realizaron?

Ribeiro-Rotta RF,et al de Brasil realizaron una revisión sistemática sobre la eficacia en el pensamiento diagnóstico y terapéutica de las imágenes RNM y CBCT en la disfunción de ATM. Pueden descargar el resumen desde aquí.

¿Qué encontraron?

Localizaron 555 estudios. De los cuales 5 (excluídos) analizaban la precisión técnica del aparato, útil para calibración y conocer la resolución. 62 (excluídos) analizaban la precisión diagnóstica, que es la capacidad de detectar un problema y que sea repetible por distintos observadores. 1 analizaba la eficacia terapeútica, asunto más importante que estudia la ventaja de la imagen en el tratamiento y fue una revisión sistemática previa. Fue el único estudio incluido en la revisión sistemática, del cual no se puede extraer ningún dato relevante (los 554 restantes fueron excluídos). En cuanto a eficacia terapéutica cuyo significado es que la imagen sea útil en el tratamiento, dos estudios excluidos por evaluar otras imágenes, prueban que el tomograma y la scintigrafía cambian el diagnóstico/tratamiento en un 40-65% de los pacientes. Ningún estudio evaluó eficacia en el pensamiento diagnóstico.

¿Qué calidad posee el estudio?

La revisión está bien conducida, excepto por la estrategia de búsqueda que no utiliza EMBASE, base de datos complementaria a MEDLINE lo que puede generar estudios perdidos. No hay búsqueda de literatura gris, por lo cual puede existir sesgo de publicación. La falencia principal es la  poca y mala cantidad de estudios base.

¿Cuál es la crítica?

Esta revisión no encuentra estudios sobre las ventajas de RNM y CBCT para el diagnóstico y tratamiento de disfunciones de ATM (sólo uno, otra revisión sistemática previa). Es decir no es que las imágenes modernas no sean útiles, no hay estudios al respecto. Esto es sumamente alarmante. Si la scintigrafía y el tomograma cambian el diagnóstico/tratamiento, es muy probable que la RNM y CBCT también lo hagan (evidencia indirecta). Esto es un razonamiento lógico sin ningún tipo de dato directo como base.

Los especialistas de ATM enfatizan el diagnóstico clínico. Las imágenes deben ser indicadas sólo si la información adicional que provean pueda influir en el método de tratamiento. La mayoría de los dolores de ATM (que es el principal motivo de consulta de los pacientes) son de etiología muscular, por lo que la necesidad de imágenes sofisticadas en el diagnóstico de rutina es baja. Por ende debemos indicar estas imágenes con mucha cautela sobre todo si el paciente tiene problemas económicos. Si el objetivo del ortodoncista es sólo el diagnóstico sería más adecuado la indicación de imágenes por parte del especialista. Algunos ortodoncistas tratan patologías de ATM y en este caso la situación cambia, debiendo tomar en cuenta las recomendaciones pertinentes.

Los datos de esta revisión nos generan gran incertidumbre. Conocemos en detalle las características de los aparatos de imágenes, pero no sabemos, con base en evidencia, en qué casos es beneficioso para nuestro paciente. La investigación tiene que avanzar en este sentido.

Archivado bajo: Revisión Sistemática Etiquetado con: ATM, CBCT, diagnosis, diangóstico, MRI, oclusión, revisiónsistemática, RNM, systematicreview, TMJ

¿Cuál esquema oclusal es mejor en ortodoncia?

20/05/2015 By Daniel Segovia 5 comentarios

Canine

La oclusión dental es la base del tratamiento de ortodoncia. Existen tres esquemas desoclusivos laterales, guía canina, función de grupo y balance bilateral. La guía desoclusiva canina es la más utilizada en rehabilitaciones oclusales. Es importante evaluar que evidencia hay tras este esquema oclusal y no citar de memoria los rígidos conceptos de las diversas escuelas oclusales.

Abduo y col de la Universidad de Western Australia han realizado una Revisión Sistemática sobre el tema publicada online temprano en Mayo del 2015 del Journal of Prosthetic Dentistry, click aquí para bajarla (no es gratuita).

¿Qué hicieron?

Realizaron una búsqueda sistematizada sobre el tema. Localizaron 680 estudios, de los cuales 26 fueron seleccionados. Dividieron en dos grupos los estudios, el grupo 1 de estudios comparativos y el grupo 2 de estudios con resultados clínicos a largo plazo de un esquema oclusal.

¿Qué encontraron?

En el grupo 1 los estudios analizaron función masticastoria, movimientos mandibulares y posición condilar. La guía canina está asociada a movimientos masticatorios más estrechos en el plano transversal y más inclinados en el sagital. La función de grupo se asocia con movimientos masticatorios más veloces. La mayor cantidad de contactos de la función de grupo y balance bilateral disminuye la carga sobre el cóndilo, pero la activación muscular con la guía canina es menor compensando esto. El balance bilateral produce la mayor actividad muscular. El cóndilo comprime menos en protusiva en balance bilateral y el desplazamiento del cóndilo de no trabajo es menor con la guía canina y balance bilateral. La guía canina protege más al sistema y la función de grupo es más eficiente en la masticación. Si bien existen estas diferencias, las mismas durante la función normal carecerían de importancia.

Los estudios a largo plazo del grupo 2 evaluaron la salud dentaria en relación a un esquema desoclusivo. No se observaron diferencias biológicas o mecánicas en el sistema oral de los sujetos entre los distintos esquemas. No hay evidencia de salud o disfunción de un esquema por sobre otro en el largo plazo, incluso de comodidad del paciente. Esto es interesante, ya que no hay evidencia de daño por parte del balance bilateral, como comúnmente se afirma. Se ha observado una evolución natural desde guía canina a función de grupo y balance bilateral a medida que se desgasta la corona dentaria o pierde soporte óseo periodontal.

¿Cuál es la calidad de la revisión?

La revisión está bien conducida. Los estudios localizados son serie de casos, por lo que la calidad de la evidencia es baja. Se deben tomar con cautela los hallazgos ya que el sesgo es alto. Es un llamado de atención a la especialidad, se deben conducir con suma urgencia estudios de calidad al respecto. Parece absurdo, pero hay más estudios de tipos de brackets que sobre normalidad oclusal; es decir más sobre la herramienta que sobre el objetivo.

¿Cuál es la crítica y conclusión?

Como ortodoncistas debemos tener un criterio de normalidad como modelo de base para rehabilitar la oclusión. La normalidad puede ser estadística, como aquello más frecuente en la población. La normalidad de interés médico es aquella como sinónimo de salud y ausencia de enfermedad. Hallar normalidad de este modo en odontología es sumamente difícil ya que las patologías que podría generar una maloclusión son crónicas y multifactoriales, siendo las más importantes  pérdida ósea periodonal, trastornos musculares y articulares intracapsulares.

Si bien los esquemas muestran diferencias en el corto plazo post tratamiento, en el largo plazo generan los mismos resultados. Es decir que funcionan correctamente en salud y no inducen a patología, lo que demuestra la adaptación individual. Esta revisión nos brinda datos científicos claros en un campo dominado por la pasión y experiencia.

En síntesis, podemos rehabilitar ortodóncicamente en cualquier esquema oclusal lateral. Como recomendación, es más sencillo lograr la desoclusión canina ya que es más fácil obtener un solo contacto en lateralidad que sincronizar varios a la vez. Además, protege al sistema por más tiempo en el largo plazo ya que permite que evolucione a función de grupo y balance bilateral.

Archivado bajo: Revisión Sistemática Etiquetado con: balance bilateral, función de grupo, guía canina, oclusión

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